Claver: “No tengo nada que demostrar a nadie”

Por Antonis Stroggylakis/ info@eurohoops.net

Recuperar su forma no fue un problema en absoluto para Víctor Claver en su primera temporada completa en Europa, después de su aventura de la NBA. Impulsado por otro torneo exitoso con la selección española y tras haber puesto su tercera medalla de oro en el pecho, el español internacional ha vuelto a ser presentado a la Euroliga de una manera impresionante.

El ala-pívot de 27 años ha sido máximo reboteador (6,4 por partido), segundo con máxima valoración por partido (14,8 en promedio) y tercer mejor anotador (10,4 puntos por partido) luciendo la camiseta de un ambicioso Lokomotiv Kuban, un equipo que está a punto de conseguir un logro importante: llegar a los octavos de final de la Euroliga por primera vez en la historia del club.

Mientras que el equipo ruso hizo una parada en Atenas para el partido del Top 16 contra el Panathinaikos, el Eurohoops tuvo la oportunidad de tener una larga conversación con el jugador del Lokobasket, abarcando un montón de temas.

Del progreso de su equipo en la Euroliga hasta sus actuaciones personales y de su experiencia en la NBA a la aventura de los Juegos Olímpicos con la selección española.

A continuación podrás enterarte de lo que nos contó el recargado Víctor Claver.

Cuando comenzó la temporada de la Euroliga, ¿podías imaginar que estaríais tan cerca de los playoffs?

Por decir verdad, no. No habíamos puesto ningunas metas altas y llegar a los playoffs es algo grande. Sólo llevamos luchando cada jornada y en cada partido. Creo que hemos hecho un gran trabajo en ese terreno y por ello estamos tan cerca de los playoffs, como has dicho. Pero, se trata de la forma en que hemos estado jugando. A pesar de que no pusimos ningún objetivo específico, ese acaba de llegar a través de nuestro juego, lo que muestra que merecemos estar donde estamos ahora.

El Lokomotiv Kuban nunca ha llegado a los playoffs de la Euroliga, pero es muy probable que lo haga ahora. ¿Ser tan cerca de lograr algo histórico para el club añade un poco de presión?

No lo pondría así. Nunca hemos sentido algo de presión. Nuestro objetivo no fue llegar a la Final Four, por ejemplo. No somos un equipo que invierte un dineral en su plantilla, está obsesionado con ese objetivo y si no lo logra, lo considera un fracaso. Nuestro caso es diferente. Somos un equipo nuevo, ya que el Lokomotiv Kuban fue construido con muchos jugadores nuevos. Nuestro objetivo es competir tan duro como podamos en el nivel más alto y vamos a ver hasta qué punto podremos llegar.

Pero la imagen que da el Loko en la cancha no es la de un equipo nuevo. A veces vosotros os comportáis como si llevarais jugando juntos desde hace mucho tiempo.

Bueno, yo creo que eso se debe a nuestra gran estructura general del equipo. Hay una fuerte química entre los jugadores, sobre todo teniendo en cuenta que este es el primer año que este grupo de chicos juega juntos. Los entrenadores nos están dando la dirección correcta y hacen un gran trabajo. Cada uno aporta algo diferente al equipo. Tenemos diversidad, y no dependemos de uno o dos jugadores para jugar un buen baloncesto y conseguir los resultados deseados. Todos aportan su granito de arena. Es algo en que se basa nuestra ventaja.

Comunicándose también ayuda mucho. En nuestros vestuarios siempre se mantienen unas conversaciones constructivas acerca del partido. A continuación, hablamos del equipo, y no sólo, durante nuestros viajes, en los hoteles, durante el almuerzo o la cena. Pasamos mucho tiempo juntos, discutiendo varias cosas. Es muy bueno poder sentirse cómodos y comunicarse. Añade algo adicional a nuestro juego.

Aparte de tener hecho el trabajo, parece que os divertís en la cancha. ¿Cuán importante es eso?

Sí que nos divertimos. Una de las razones por las que decidí llegar al club fue la oportunidad de competir en el nivel más alto del baloncesto europeo. Puesto que eso es lo que hace todo el equipo, también lo hago yo. En lo personal, estoy disfrutando de todos los aspectos de esta experiencia. Me gusta especialmente la forma en que luchamos y nuestro estilo de baloncesto me cae bien. Lo que más me gusta es meterme en una pelea. Al igual que aquella contra el Fenerbahce en Krasnodar, por ejemplo. En este caso me siento muy bien. Cuanto más dura es la pelea, mejor.

“Me da mucha confianza poder ayudar a mi equipo de muchas maneras diferentes”

¿Cómo la filosofía del entrenador Bartzokas ayuda a convertir al baloncesto del Loko en una diversión?

Hay una cierta razón detrás de lo que estás diciendo. Seguro que tenemos nuestras reglas las que se supone que debemos seguir. Pero, por otra parte, jugamos un baloncesto agresivo que da a los jugadores un aire de libertad adicional. Especialmente cuando atacamos. Tenemos la oportunidad de hacer algo diferente, que, al mismo tiempo, también está dentro de los límites del plan de juego. La parte divertida que mencionas viene cuando cada jugador saca su talento individual. Nuestro talento nos ayuda a llevar a cabo nuestro plan y el plan también es compatible con nuestro talento.

Para ser honesto, en cuanto a mí, me gusta saber lo que tengo que hacer. A veces cuando hay demasiada libertad eso no ayuda (risas). Me gustan las reglas del juego. En Lokomotiv mi papel es claro y sé lo que tengo que hacer. Puesto que no puedes controlarlo todo en un partido, jugando dentro de las reglas te proporciona estabilidad que te permite tomar mejores decisiones, sobre todo en los momentos cruciales del partido.

Has estado muy coherente en tu juego, a menudo llegando a anotar en dobles dígitos y ser una máquina reboteadora de tu equipo. ¿Cómo te sientes respecto a tus actuaciones personales en la Euroliga?

Podría decir que estoy contento con mi rendimiento hasta ahora. Sobre todo con lo estable que soy. No es que un día hago un muy buen partido, y el otro no. A veces eso afectaba mi juego en el Valencia. La palabra “coherencia” significa mucho para mí. La necesito y eso es lo que he estado haciendo este año. Incluso cuando no anoto mucho, puedo aportar otras cosas al juego de mi equipo, como la defensa o el rebote. Eso es lo más importante porque así es como se gana la confianza. Cuando sabes que tus acciones le ayudan a tu equipo a ganar partidos, pues, se siente muy bien.

Claro que ayuda cuando juegas más minutos. Cuando se trata del rebote, es un terreno en el que trabajo mucho. Cuando nos preparamos para los partidos, hago mis planes acerca de cómo podría atacar el aro en ataque lo que también me ayuda a cerrar el rebote. Y ya que juego de ala-pívot, mi deber es controlar los tableros. Es algo que un hombre alto debe hacer en la cancha.

A pesar de que España cuenta con una gran cantidad de basquetbolistas, vemos sólo unos de ellos jugar en otras ligas europeas. ¿Por qué crees que pasa esto?

Es verdad. La gran mayoría de los jugadores españoles que no van a la NBA, prefieren jugar en su país. Es lo más cómodo y quizás una opción obvia. Cuando estás en España y tienes la opción de quedarte allí, la mayoría de los jugadores lo hace sin mucho esfuerzo.

Personalmente, cuando regresé de la NBA también intenté ir a España. Y puesto que la competencia en la ACB es muy tensa, no se puede decir “no”. Es una gran liga. Pero cuando la temporada pasada surgió la opción de Rusia, fui allí. Estar allí el año pasado me ayudó a tomar la decisión de unirme al Lokomotiv Kuban.

“En la NBA tienes todo a tu disposición para llegar a ser el mejor que puedes ser. O el peor”

Has dicho de tu regreso de la NBA. Mientras que estabas allí, te sentías frustrado sobre todo por su inactividad y la falta de tiempo de juego. ¿Sientes que en Portland tenías la oportunidad que merecías?

En la NBA es difícil encontrar un lugar en la rotación. Especialmente cuando no eres un draft. Mi año de novato fue relativamente bueno y yo jugaba. No en todos los partidos, pero me dieron un tiempo justo en la cancha. Luego vino mi lesión que me dejó fuera del equipo durante un largo plazo. La segunda temporada todo era diferente. El equipo cambió mucho. Tenía poco espacio en la rotación. Cuando me di cuenta de mi situación, sólo quería aprovecharme de la ocasión. Era lo único que podía hacer. Trabajar todos los días con los entrenadores asistentes, los entrenadores, los entrenadores de fuerza, etc.

¿Crees que las cosas habrían sido diferentes en otro equipo?

Tal vez sí. Tal vez en otro equipo tuviera más oportunidades de jugar. Pero esa es la NBA. Es un reto que hay que afrontar. En mi segunda temporada en Portland, el equipo tenía grandes expectativas. El roster era grande y nuestro entrenador podía contar con cualquiera para cada partido. Nunca más se presentó la oportunidad de jugar.

A un jugador le incumbe estar en la cancha. Jugar. ¿Cómo sueles superar la frustración de no ser capaz de hacer lo que se supone?

No es fácil. Pero nunca dejo que me consuma. Nunca me dilataba con lo de no jugar. Lo que hacía era tratar de encauzar mis energías a otras cosas relacionadas con el baloncesto y centrarme en aprovechar a lo máximo la oportunidad de sólo estar allí. Preferí trabajar y disfrutar de toda la experiencia lo mejor que podía. Pasé todo mi tiempo tratando de mejorar. Si dejar de lado el hecho de que no jugaba, todo lo demás era excelente. Mis entrenadores asistentes me ayudaban todos los días, y todos en el equipo me apoyaban y hablaban conmigo. Todo lo que necesitaba estaba a mi disposición.

“No tengo que demostrar nada a nadie. Yo juego porque es lo que me gusta hacer”

¿Qué es lo que mantiene tu calma y te motiva cada vez que estás inactivo?

¡Trabajar duro! Esa es la única fórmula. Podría decir que en la NBA tienes todo a tu disposición para llegar a ser el mejor de lo que podrías ser o el peor. Tienes la libertad de hacer cualquier cosa, ser famoso, tener dinero. Puedes elegir diferentes objetivos y tomar diferentes caminos. Eso es lo bueno y lo malo a la vez de la NBA. Por ello algunos jugadores se dejan abatir por la situación, mientras que otros vienen de la nada y llegan al cielo. Por ejemplo, Giannis Antetokounmpo, que se está convirtiendo en una de las estrellas de la liga. A fuerza de trabajo se está convirtiendo en un gran jugador y una superestrella.

Muchos jugadores europeos que regresan de la NBA sienten que han dejado algunos asuntos pendientes allí, que tienen algo que demostrar. ¿Perteneces a esa categoría?

No, porque yo no juego para demostrar algo. Yo juego porque es lo que me gusta hacer. Y yo quiero estar en un equipo en el que me guste jugar a mí mismo. Por ello elegí al Lokomotiv Kuban. En este momento me gusta toda la experiencia allí. Y, en general, yo no tengo que demostrar nada a nadie. Claro, si tuviera la oportunidad de volver a la NBA y si pensara que apareció una oportunidad que es buena para mí, entonces la tomaría. ¿Pero si no? No hay problema.

¿Quién fue el rival más difícil al que te enfrentaste en la NBA?

Kevin Durant. Fue gracioso porque en realidad empecé el juego contra él tratando de marcarlo tan duro como podía forzando algunas pérdidas del balón suyas. Me sentía tan bien al respecto. Yo estaba como “wow” estoy jugando una buena defensa contra él. Luego me senté tras el primer cuarto y me di cuenta de que ya había anotado 10 puntos. Fue rápido y tiene mucho tiempo el balón en sus manos. Fue gracioso porque al principio me sentí bien porque yo sólo estaba pensando en las pérdidas del balón que hizo … y luego miré el marcador y vi lo mucho que había anotado.

¿Y en Europa?

Tengo algunos recuerdos bastante fuertes de Pete Michael allá en el pasado. Sobre todo, cuando empezaba en el Valencia y tenía que jugar contra él en un partido en Vitoria. En aquel entonces él jugaba en el Baskonia y yo era joven y sólo empezaba a aprender. Él era tan duro. La forma en que jugaba era diferente de todos los otros jugadores a los que he enfrentado.

Es probable que te hayas enterado de los equipos con los que va a jugar España en los Juegos Olímpicos. ¿Qué piensas de vuestro grupo?

Es un grupo muy interesante. También es algo especial que nos vayamos a enfrentarnos a Brasil, ya que juegan en casa y van a crear un gran ambiente en los juegos. Estoy seguro de que muchos argentinos estarán allí también. Sin embargo, en los Juegos Olímpicos, las cosas son simples, en lo que a mí concierne. Se trata de un torneo corto, y si quieres luchar por las medallas, entonces tienes que ser uno de los mejores desde el principio.

Después de todo, el equipo español es uno de los grandes favoritos para ganarse una medalla.

Bueno, todo el mundo sabe que el equipo de EE.UU. es el máximo favorito. Tienes que ser perfecto para ganarles, sobre todo en una final. En cuanto al resto de los lugares del podio, creo que habrá una pelea entre varios equipos. No todos, por supuesto, pero no puedo excluir a ningún país que tenga grandes aspiraciones para una medalla.

Tu país ha creado una enorme tradición en ganar medallas en las competiciones internacionales. ¿Te sientes un cierto peso por ello?

Si algo así existe, entonces es bueno porque llega de todas las cosas que hemos logrado durante todos los torneos internacionales de los últimos años. Tal vez haya algún tipo de presión, sí. Pero es una presión agradable, si sabes a lo que me refiero. Es aquella presión muestra que tienes un gran equipo que quiere seguir teniendo éxito.

Fotos del Lokomotiv Kuban sacadas por Fedor Obmaykin/Servicio de prensa del Lokomotiv Kuban 

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