El Real Madrid gana al líder y ya llueve menos

Alex Madridinfo@eurohoops.net

El Real Madrid ha tenido un problema esta temporada en la Euroliga: generar más allá de la dupla formada por Facundo Campazzo y Edy Tavares. En el primer partido que lo lograron, primera victoria sin asteriscos*. Los de Pablo Laso lograron una victoria balsámica sobre el sorprendente Bayern de Múnich por 100-82 y, con un récord de 2-4, ya llueve menos en la casa blanca.

Tres jugadores madridistas vivieron una gran noche en ataque. Jaycee Carroll, marcando el ritmo en ataque desde el inicio, firmó 19 tantos en su hoja estadística en otros tantos minutos disputados. Trey Thompkins, que cada vez aparece con mayor asiduidad entre los máximos anotadores blancos, terminó con 16 puntos. Y, sobre todo, el Madrid comenzó a recuperar para la causa a Anthony Randolph, del que necesitan su puntos. En esta ocasión, 13 llevaron su nombre.

Pero sería injusto no mencionar a Nico Laprovittola en esta crónica. Una vez más, el aro se le hizo pequeño y se fue sin anotar (0 de 5 en tiros), pero no estoy aquí para criticar su falta de acierto. Pese a sus mala actuación antes del descanso (-11 con el base argentino en pista, propiciando la reacción del Bayern), tuvo una segunda oportunidad tras la lesión de Campazzo. Facundo se sentó con 55-53 en el marcador y dio el relevo a su compatriota.

Laprovittola, que ya no saldría del parqué, consiguió involucrar mejor a sus compañeros en ataque y, por qué no decirlo, el Madrid vivió sus mejores minutos con él en pista. En definitiva, en mi opinión, su actuación fue clave para derrotar a un Bayern que, a pesar del resultado final, vendió bien cara su derrota.

Algunos pensábamos que solo un milagro de Andrea Trinchieri podría evitar que los bávaros no ocuparan la última posición de la Euroliga. El partido inaugural nos bastó para ver que, quizás, estábamos equivocados. Este equipo vendería cara cada derrota y, de hecho, el Armani Milán necesitó una prórroga para ganar el Múnich. A partir de ese momento, llegaron cuatro triunfos y el liderato en la clasificación. Impensable, ni por el más optimista, a estas alturas.

Pues bien, el Bayern se quedó sin su “gran estrella” cuando apenas habían corrido 3 minutos y 24 segundos en el reloj. Trinchieri recibió dos técnicas consecutivas, la segunda de su compatriota Luigi Lamonica, pero su alma competitiva ya está impregnado en sus jugadores. Y, de todos ellos, el que más alma tuvo fue Wade Baldwin IV (18 puntos).

El ex jugador del Olympiacos, que llegó a Múnich para relanzar una carrera que parecía ir a menos, asumió el liderazgo del equipo para machacar la defensa madridista una y otra vez. Sin embargo, Baldwin echó de menos un poco de ayuda y, cuando se secó, también acabó el partido. De hecho, sus últimos puntos empataron el marcador a 53, justo antes de que Laprovittola entrara en pista.

 

*El asterisco está puesto en la que, hasta ahora, era la única victoria blanca, ante un Khimki falto de efectivos.

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