Jesse Edwards, la pieza que completa el puzzle de Galbiati

Jesse Edwards NBL Photo: NBL

Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net

La temporada de Baskonia ha vivido momentos complicados y momentos de euforia. De la gris participación en la Euroliga a levantar la Copa en el cielo de Vitoria.

Paolo Galbiati ha dado con la tecla de un grupo totalmente renovado, pero con el mismo hambre y determinación de cada año. Eugene Omoruyi, Mamadi Diakité, Rodions Kurucs… y faltaba una pieza que diese sentido a todo, el ‘5’ tan ansiado que confirmase que el proyecto va por el buen camino.

El elegido ha sido Jesse Edwards, otro ‘conejo’ sacado de la chistera de una directiva que no para de hacer trucos de magia. Uno de los jóvenes europeos más brillantes fuera del Viejo Continente. El neerlandés firma hasta final de temporada, pero ha llegado justo a tiempo.

Quién es y cómo juega Jesse Edwards, el nuevo fichaje de Baskonia

A sus 25 años es todo un trotamundos, pero Jesse Edwards se ha curtido hasta el punto de ser objetivo de equipos Euroliga. Tras cuatro años en Syracuse y uno en West Virginia, el neerlandés de 2’13 dejaba la NCAA como uno de los mejores defensores de su conferencia en los Orange (la ACC), y un futuro talento a pulir.

El salto a una plantilla repleta de talento en Iowa Wolves tras no ser elegido en el Draft (junto a nombres como Leonard Miller, Tristen Newton o Daishen Nix), pudo pulirle para lo que estaba por venir.

Es un jugador de brazos largos (2’26 de envergadura), que protege el rebote propio y siempre saca petróleo en las segundas oportunidades en canasta contraria. Letal en el 2vs2 y bloqueo y continuación con los manejadores, el neerlandés es ágil por encima del aro y tiene rapidez en la toma de decisiones en el poste bajo.

Ocurre lo contrario en el poste alto. No se siente cómodo botando, y en ocasiones es una amenaza nula a más de 4-5 metros de la canasta.

Sin eficiencia en el tiro exterior y un poco perdido cuando juega de espaldas a canasta, el ex de Melbourne United, donde llegó a jugar más de 30 partidos con actuaciones soberbias, es diferencial en la pista cuando ejecuta. Con un par de botes puede acabar por encima del defensor, además de pelear el rebote ofensivo.

Aunque uno de sus fuertes llega en la defensa. A pesar de no tener una buena movilidad lateral cuando sale, Edwards es capaz de taponar cualquier tiro. Aguanta el contacto, lee el juego y es generoso en la pista. Un jugador perfecto para Galbiati.

Esto le ayudará a ‘complementar’ a Eugene Omoruyi, Mamadi Diakité y Rodions Kurucs, que efectuaban el rol de pívot sin llegar a serlo. Tres jugadores con capacidad para salir y tirar o crear desde el poste alto. Edwards, al tener su fuerte cerca del aro, puede entenderse con ellos y liberar espacio para que sigan siendo determinantes en el ataque baskonista, tal y como se vio en la Copa.

A nivel internacional, se espera que coja galones con unos Países Bajos que sueñan con escalar a lo más alto. Desde su debut en el Eurobasket 2022, Edwards ha sido partícipe de todas las fases clasificatorias.

Habiendo jugado su último encuentro el 19 de febrero, Edwards llegará a Vitoria en plena forma. Un jugador que aporta soluciones en el rebote y la intimidación, además de resolver estáticos cerca del aro. La pieza que completa el puzzle de Galbiati.

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