Por Aris Barkas/ barkas@eurohoops.net
El pasado 24 de marzo, hubo en Bruselas un evento que sirvió como foro de ideas sobre el futuro del baloncesto europeo.
Representantes de la EuroLeague se reunieron con miembros del Parlamento Europeo, y el nuevo CEO de EuroLeague Basketball, Chus Bueno, fue presentado a Glenn Micallef, Comisario Europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte.
Aunque la NBA no fue mencionada en el evento, quedó claro que la discusión incluía preocupaciones sobre la expansión de la NBA en Europa y su alineación con los valores europeos del deporte. La conclusión es que, aunque la cooperación es posible con cualquiera, los límites y las normas para tal iniciativa deben estar muy claros y en consonancia con las políticas deportivas de la UE.
Según el comunicado de prensa oficial de la Euroliga “El baloncesto europeo fue puesto firmemente en el centro de atención en el Parlamento Europeo el martes 24 de marzo, durante una jornada que combinó deporte, política y participación pública bajo el lema ‘Fortaleciendo el baloncesto europeo: crecimiento sostenible y salvaguardas para el modelo deportivo europeo’.”
El día comenzó incluso antes del propio evento, con una reunión bilateral entre el CEO de Euroleague Basketball, Chus Bueno, y Glenn Micallef, Comisario Europeo de Equidad Intergeneracional, Juventud, Cultura y Deporte. Esta reunión pone de relieve la importancia institucional de la ocasión y la implicación directa de la EuroLeague con las más altas autoridades europeas en el ámbito deportivo.
El evento comenzó fuera del Parlamento con una actividad de baloncesto dinámica y simbólica, en la que los miembros del Parlamento Europeo (MEPs) se reunieron con directivos de la EuroLeague, el embajador de la EuroLeague y exestrella Joe Arlauckas, y el Consejo de Entrenadores Jefe de la EuroLeague junto al entrenador Giannis Sfairopoulos, para una sesión informal de tiro. La iniciativa reunió a responsables políticos, actores clave e invitados en un espíritu de trabajo en equipo, inclusión y respeto mutuo, destacando el poder unificador del deporte entre países y comunidades.
A partir de ese impulso, el Parlamento Europeo acogió una conferencia de alto nivel que reunió a responsables políticos, representantes institucionales y actores clave de todo el ecosistema del baloncesto para debatir el futuro de este deporte en Europa.
Los miembros del Parlamento Europeo desempeñaron un papel central en el debate, entre ellos Bogdan Andrzej Zdrojewski (PPE, Polonia), Carolina Morace (La Izquierda, Italia), Hannes Heide (S&D, Austria), Nikos Pappas (La Izquierda, Grecia) y Georg Haeusler (Director de Cultura, Creatividad y Deporte), reflejando una amplia participación multipartidista en el futuro del baloncesto europeo.
El debate fue moderado por el eurodiputado Marcos Ros (S&D, España), quien inició la discusión con un discurso inspirador sobre la importancia del ecosistema deportivo: “Porque el deporte no es solo competición, espectáculo o negocio. El deporte es crecimiento, desarrollo; el deporte significa buenos barrios, significa aficionados y significa identidad. El deporte europeo no puede convertirse en un negocio que olvide lo que realmente importa. El baloncesto tiene presencia global, clubes históricos, una gran base de aficionados y un claro potencial de crecimiento, pero precisamente por eso debemos preguntarnos cómo asegurarnos de que este crecimiento beneficie a todo el ecosistema.”
Haeusler, director general de Educación, Juventud, Deporte y Cultura, compartió la perspectiva de la Comisión Europea sobre la creciente fragmentación de las competiciones europeas, fomentando el diálogo: “Favorecemos un diálogo constructivo entre las partes interesadas como la mejor manera de abordar los problemas de gobernanza en particular y los desacuerdos comerciales. Son las partes las que deben hablar. En interés del baloncesto europeo y de sus aficionados, esperamos que una mayor fragmentación de las competiciones de clubes pueda evitarse.” Por su parte, Heide destacó la importancia del ecosistema europeo: “Creo que el ecosistema en la Unión Europea funciona, pero debemos ser conscientes y vigilar de cerca los desarrollos en el sector; debemos fortalecer los modelos deportivos, explicar qué son y demostrar que benefician a todas las personas que quieren acceder a actividades deportivas, y eso es lo que necesitamos en nuestra sociedad.” El resto de los eurodiputados profundizaron en aspectos clave para respetar y hacer crecer el ecosistema del baloncesto europeo.
La participación de Euroleague Basketball tuvo un papel central con su CEO, Jesús “Chus” Bueno, quien destacó el crecimiento del baloncesto europeo y los riesgos de la fragmentación: “El baloncesto europeo está creciendo. Crece en audiencia, en asistencia a los pabellones, en presencia digital, en compromiso, en capacidad comercial y en visibilidad internacional. Debemos hacer todo lo posible para evitar la fragmentación, ya que cuando la élite se divide, también lo hacen la atención, el talento y el patrocinio, y a medio plazo se debilita la base. Y cuando la base se debilita, todo el baloncesto europeo pierde. Creemos en la cooperación, el diálogo, la apertura internacional y la innovación.”
La perspectiva deportiva fue aportada por el vicepresidente del Consejo de Entrenadores Jefe de la EuroLeague y entrenador Giannis Sfairopoulos, quien ofreció un emotivo discurso sobre la importancia del ecosistema del baloncesto europeo: “El verdadero impacto del baloncesto se siente fuera de la cancha, en los barrios, en las familias, en los jóvenes que encuentran dirección e inspiración a través del juego. El baloncesto europeo debe entenderse no simplemente como un producto ni solo como entretenimiento, sino como un ecosistema vivo. Esta pirámide otorga al baloncesto europeo su legitimidad y su resiliencia. Y si una parte de esta pirámide se debilita, todo el sistema se ve afectado.”
El exjugador y embajador de la EuroLeague Joe Arlauckas ofreció una perspectiva distinta como estadounidense que pasó gran parte de su carrera en el extranjero: “Como lo que me gusta llamar un ‘casi europeo’, creo que debemos sentir orgullo por lo que representa el baloncesto europeo: una cultura única, moldeada durante décadas por generaciones de jugadores, clubes y aficionados. Necesitamos promover activamente lo que hace especial al baloncesto europeo, elevar sus valores, fortalecer su identidad y garantizar que su desarrollo siga siendo inclusivo, colaborativo y orientado al futuro.”
Los debates subrayaron la importancia de establecer salvaguardas operativas claras para garantizar que la evolución del baloncesto europeo refuerce, en lugar de debilitar, el modelo deportivo europeo. Los ponentes destacaron los riesgos clave asociados a la fragmentación, incluidos los impactos en el equilibrio competitivo, la reinversión local y las vías de desarrollo juvenil”.