Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
El Real Madrid es Supercampeón de Europa. Una final preciosa ante Olympiacos (89-93) que termina con el primer título de la era Pedro Martínez.
Luwawu-Cabarrot (12), Pradilla (11) y Jantunen (11) lideraron un triunfo coral. Los griegos despertaron en el último cuarto, pero el Real Madrid se gustó desde el principio. Por parte de los griegos, 22 puntos de Vezenkov que no tuvieron premio.
Una final de infarto
El Madrid empezó mordiendo en defensa. Los dos equipos estaban acelerados, con pérdidas constantes y poca lucidez. Los de Pedro Martínez estaban cómodos (7-11), y a Bartzokas no se le veía contento en la banca. Los triples blancos entraban en cada posesión para cerrar un primer cuarto inmaculado (15-24).
Las pérdidas crearon un parcial de 6-1 para los griegos. Esto animaba a un Fournier que se echó el equipo a las espaldas. No sirvió de mucho, porque la defensa del Madrid crecía y crecía (24-33). Punto a punto, Olympiacos cerraba la ventaja en el marcador, con Jean Montero comandando antes del descanso (43-47).
Los campeones de la Euroliga volvían del descanso con un 18-9 de parcial (61-56) y una preocupante cuarta falta de Luwawu-Cabarrot. Un colosal Jantunen sacaba a flote a un Madrid que pasó de ser un mar de dudas a imponer su ritmo antes de que fuera demasiado tarde de cara al último cuarto (72-75).
Fue el alero francés, estrella contra Dubái, el que puso el +10 (72-82) compensando la mala salida del tercer cuarto. Las ayudas defensivas eran un infierno paara Olympiacos (77-84), y sus pérdidas no ayudaban. Vezenkov se encendió y sacó su modo MVP a pasear (86-89).
Fournier no quería que esto se acabase, y lideró el esduerzo a base de triples (89-91). Pero el Madrid volvió a defender como un equipo totalmente diferente al del año pasado para hacerse con el título y levantar la primera Supercopa de la historia (89-93).
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