Por Eurohoops team/ info@eurohoops.net
La Final Four de Atenas generó un impacto económico y social combinado estimado en 26,75 millones de euros, según un nuevo informe encargado por el Comité Organizador del evento, lo que pone de relieve los beneficios más amplios derivados de uno de los mayores acontecimientos deportivos del baloncesto europeo.
El informe, que evaluó la huella económica, social y ambiental del torneo, reveló que 21,08 millones de euros del impacto total provinieron de la actividad económica directa, mientras que otros 5,66 millones correspondieron al valor social estimado.
La evaluación del impacto económico fue realizada por una empresa especializada utilizando la metodología EventImpacts, un enfoque reconocido internacionalmente para medir el impacto de grandes eventos.
En conjunto, el análisis determinó que cada euro gastado generó un retorno de 2,62 euros, al tiempo que se inyectaron 11,58 millones de euros directamente en la economía local.
La Final Four atrajo a 17.828 espectadores y visitantes procedentes de 27 países. Entre los 3.958 aficionados internacionales que asistieron al evento, el 77,5 % viajó a Atenas específicamente para los partidos, mientras que otro 3,3 % prolongó su estancia en la ciudad debido al torneo. El gasto realizado por visitantes y participantes acreditados alcanzó los 11,58 millones de euros; los sectores de hostelería, restauración, comercio minorista y ocio fueron los que más se beneficiaron de este impulso económico.
Asimismo, el evento parece haber reforzado el atractivo de Atenas como destino turístico, ya que el 75 % de los visitantes afirmó que probablemente volvería a la ciudad en el futuro.
Más allá de su contribución económica, la Final Four generó diversos beneficios sociales, como el fomento de la actividad física, la inclusión y el voluntariado. Según el informe, el 68,4 % de los aficionados griegos declaró que el evento les motivó a realizar más actividad física, mientras que el 81,9 % de los participantes consideró que el torneo promovió la inclusión y el respeto. Las iniciativas sociales y ambientales del evento también fueron valoradas positivamente, obteniendo una opinión favorable del 70,8 % de los espectadores.
La imagen de Atenas como destino turístico se vio reforzada, registrando una puntuación NPS (*Net Promoter Score*) de 8 sobre 10. La evaluación ambiental del torneo estimó una huella de carbono total de 2.859 toneladas de CO₂ equivalente. Los desplazamientos aéreos de los aficionados representaron la mayor parte de las emisiones. Asimismo, más de la mitad de los asistentes (52,2 %) utilizó el transporte público para llegar al recinto, mientras que el 16,7 % se desplazó a pie o en bicicleta. Los voluntarios también desempeñaron un papel destacado en el evento: las 200 personas voluntarias participantes aportaron un total de 5.356 horas de trabajo, generando un valor social estimado de aproximadamente 29.565 euros. Según el informe, la participación femenina se situó en el 53,5 %, frente al 46,5 % de los hombres.
Para el Comité Organizador, estas cifras demuestran que la Final Four trascendió el ámbito de la cancha de baloncesto, generando beneficios para la ciudad y la región en su conjunto. «Las conclusiones de este informe servirán como una herramienta valiosa para planificar eventos deportivos aún más sostenibles y socialmente responsables en el futuro, dejando un legado positivo y duradero para Ática y el deporte griego», afirmó Dimitris Fragkakis, presidente del Comité Organizador. Añadió que los resultados mostraban que el evento había generado «beneficios sustanciales» para la economía de Atenas, impulsado el turismo y el comercio local, fomentado iniciativas sociales y puesto de relieve la importancia de la sostenibilidad en la organización de grandes eventos deportivos.
Según Fragkakis, estos objetivos también fueron fundamentales en la decisión del gobierno griego de optar a la organización de la Final Four.
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