Por Johnny Askounis/ info@eurohoops.net
Los seis sospechosos vinculados a la investigación en curso sobre sobornos y amaño de partidos en Grecia llegaron al tribunal de Evelpidon, en Atenas, el jueves por la mañana.
Como se esperaba, sus abogados solicitaron un aplazamiento. El instructor del caso accedió a la petición, concediendo a la defensa el plazo legal de tres días para revisar el expediente elaborado por el fiscal deportivo Apostolis Grammenos.
El instructor fijó fechas distintas para las declaraciones oficiales de los sospechosos, lo que significa que deberán comparecer ante el tribunal en los próximos días, en lugar de hacerlo todos juntos a principios de la semana que viene.
El exárbitro Petros Papapetrou tiene previsto declarar el viernes. El presidente de la Federación Helénica de Baloncesto, Vangelis Liolios, y el empresario Giorgos Mavraganis lo harán el domingo. Por su parte, la árbitra en activo de la Euroliga, Vasiliki Tsaroucha, el árbitro Ilias Koromilas y el exárbitro Anastasios Piloidis comparecerán el lunes.
Los sospechosos permanecerán bajo custodia hasta sus respectivas comparecencias judiciales, ya que las autoridades consideran que existe riesgo de fuga.
Mientras tanto, los abogados defensores han negado rotundamente todas las acusaciones. El letrado que representa a los árbitros Tsaroucha y Koromilas afirmó que el dinero hallado es «fruto de actividades legales». Por su parte, el abogado Panagiotis Papaioannou calificó el caso contra Liolios de «conspiración mal orquestada».
El caso abarca un periodo de diez años, desde 2016 hasta 2026. Aunque la investigación comenzó a raíz de una denuncia relacionada con el club Maroussi, el caso cobró mayor envergadura gracias a dos informantes, tal y como detalló Eurohoops el miércoles. Estas dos personas, que admitieron haber aceptado dinero en efectivo, proporcionaron a las autoridades pruebas sobre el funcionamiento de la red. A cambio, obtuvieron una amnistía completa en calidad de testigos protegidos.
Los investigadores están analizando cerca de 50 partidos sospechosos, de los cuales solo dos corresponden a la máxima categoría. Durante una serie de redadas coordinadas, la policía incautó 931.463 euros en efectivo sin justificar, además de 14 teléfonos móviles, seis ordenadores portátiles, 22 memorias USB, dos tabletas y dos tarjetas de memoria SD, según se confirmó oficialmente el jueves. Las acusaciones formales abarcan cargos por exigir o aceptar sobornos, ofrecer beneficios ilícitos e interferir de manera indebida con el fin de alterar el desarrollo, la forma o el resultado de los partidos.
Por su parte, la EOK se enfrenta a un plazo muy ajustado. Si el investigador presenta cargos formales la próxima semana, la junta directiva dispondrá de 15 días para reemplazar a Liolios. De no tomar medidas, el Ministerio de Deportes intervendrá, disolverá la junta y convocará nuevas elecciones.
Asimismo, las especulaciones están en pleno auge; al parecer, se están barajando diversos escenarios sobre el futuro inmediato de los partidos en Grecia a raíz de los acontecimientos recientes.
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