Palizón del Olympiacos al Baskonia

Por Antonis Stroggylakis/ info@eurohoops.net

Gracias a un baloncesto fantástico y altamente eficiente en ambos extremos, el Olympiacos aplastó al Baskonia por 92 a 62 en el Pireo, apuntándose su victoria número 13 de la temporada regular de la Euroliga.

Mientras tanto, el equipo español sufrió su derrota más demoledora del curso tras la por el CSKA Moscú (112-84), llevando ahora un balance de 11-7.

Al menos cinco jugadores del equipo heleno anotaron en dobles dígitos. Vassilis Spanoulis tenía 12 más 7 asistencias, al igual que Giorgos Príntezis y Kostas Papanikolaou que también capturaron 7 rebotes y jugando duro en defensa. Erick Green agregó 11 y Evangelios Mántzaris 10.

Adam Hanga era quizás el único punto favorable del juego del Baskonia con 12 puntos y 7 rebotes. Shane Larkin tenía 12 tantos, pero la defensa del Oly destruyó su creación (2 asistencias) y su tiro (3/13).

Los rojiblancos completaron, más o menos, la mayor parte del trabajo sucio durante la primera mitad, ya que lograron obtener una ventaja de 50-28 al final de la primera mitad. Tal vez un punto de inflexión temprano fue la sustitución de Adam Hanga por Rodrigue Beaubois. Con el alero húngaro y su inestimable defensa en el banquillo, Spanoulis encontró muchas brechas abiertas en la defensa de los de Sito Alonso para anotar y crear (4 asistencias en 4 minutos) a voluntad, ayudando a su equipo a poner el marcador a 20 – 13 bastante rápido.

El Olympiacos cerró el primer cuarto arriba con 7 (24 – 17), pero eso fue sólo el comienzo. Mientras que el Baskonia tenía la ventaja en cuanto a las posesiones, sobre todo gracias al rebote ofensivo, no pudo conectarse con la canasta. En el otro extremo, la incoherencia defensiva les sentaba de maravilla a los de Sfairopoulos para estirar la ventaja.

Lo que es impresionante en el juego de Olympiacos es que ninguno de sus jugadores había anotado en dobles dígitos hasta finales de la primera mitad. Un signo del pluralismo en su ofensa y el deseo de compartir el balón.

Al descanso, el entrenador Sito Alonso estaba bastante frustrado con el rendimiento de sus jugadores, pero su equipo no mostró ninguna mejora en la reanudación. Con un trabajo de equipo ejemplar y manteniendo más o menos la misma intensidad en defensa, el equipo griego hizo el 57 – 33 y luego el 72 – 41 un poco antes del final del tercer cuarto.

No hace falta decir que el último cuarto era una rutina, a pesar de que el Olympiacos bajo un poco su ritmo. Sin embargo, el Baskonia no pudo recortar mucho las distancias ni cerca del final de quizás su peor noche euroliguera en lo que va de la temporada.

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