Por Johnny Askounis/ info@eurohoops.net
Sergio de Larrea habló sobre su incorporación a los Dallas Mavericks durante el día de medios de la pretemporada el viernes, analizando su transición desde Valencia a la NBA.
El base de 20 años, seleccionado en el puesto 25 del draft en junio, habló sobre lo que supone aprender de Kyrie Irving y compartir equipo con su compatriota Santi Aldama.
«Sí, sin duda», respondió al ser preguntado si había hablado con Irving sobre la adaptación a la NBA. «Al final, él es un líder. Intenta transmitir lo que ha logrado hasta ahora».
«Trata de enseñar a los nuevos, a todos los chicos que están allí. Es perfecto tenerlo cerca para aprender e intentar mejorar mi juego de esa manera», añadió.
Adaptación al ritmo de juego
Para un base joven, contar con una voz veterana en el vestuario supone una gran ventaja. Tener una cara conocida cerca hace que mudarse al otro lado del mundo resulte más sencillo.
«Es increíble tenerlo aquí. Me está ayudando mucho con la transición. Lo conozco desde hace tres años», comentó sobre Aldama. «Hemos forjado una gran relación. Creo que también podemos lograr una buena química en la cancha. Él es un gran tirador y yo puedo encontrarlo en buenas posiciones. Creo que podemos desarrollar esa química, tal como lo hicimos en el pasado en la selección nacional. Así que estoy muy contento de tenerlo aquí. Sin duda, es un veterano; puede ayudarme en muchos aspectos, a entender el juego y a comprender cómo funcionan las cosas aquí».
Visión de juego y distribución
La velocidad física de la NBA suele ser el obstáculo más difícil para los novatos europeos. Sin embargo, el jugador vallisoletano cree que su etapa en España lo preparó bien para un estilo de juego dinámico y rápido.
«Creo que encaja muy bien», afirmó. «El año pasado en Valencia jugábamos a ese ritmo rápido, así que creo que ya estoy algo acostumbrado. Probablemente aquí el juego sea más veloz. Pero me siento cómodo con ese estilo: intentar jugar rápido, generar muchas posesiones y buscar el mejor tiro posible, ya sea al principio de la posesión —en los primeros ocho segundos— o más adelante. Me siento muy, muy cómodo con eso».
Con su 1,98 metros de estatura (6’6″), De Larrea aporta una gran envergadura a la línea exterior. Quiere aprovechar esa altura para dirigir el ataque, encontrar tiradores liberados y mantener el ritmo de juego de sus compañeros.
«Creo que ayuda a la hora de pasar el balón, ya sea para un triple abierto o para encontrar a un jugador libre, pero también para hacer llegar el balón a quienes deben tenerlo, o a aquellos que están en un buen momento o teniendo una gran noche», respondió al preguntársele cómo se adaptaría su capacidad de creación de juego a Dallas. «Creo que mi habilidad para pasar puede ayudarnos a ganar partidos».
Siguiendo los pasos de los maestros españoles
Durante su crecimiento, De Larrea vio jugar a la generación dorada de bases españoles. Estudió su juego detenidamente, aunque con el tiempo acabó siendo más alto que todos ellos.
«Ricky [Rubio], José [Calderón] y también Sergio Rodríguez», mencionó al citar a sus ídolos. «De joven intentaba parecerme a ellos, pero mi estatura… ahora soy más alto que ellos. Aun así, trataba de tomar un poco de cada uno para lograr un juego lo más completo posible. Fueron muy importantes para mí cuando era joven, y lo siguen siendo ahora».
Los Mavs se preparan para un viaje internacional a Macao, donde disputarán dos partidos de exhibición contra los Houston Rockets. Posteriormente, regresarán al American Airlines Center para jugar otros dos encuentros antes de inaugurar la temporada regular 2026-27 el 21 de octubre en Houston.
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