Por Aris Barkas / barkas@eurohoops.net
El tiempo vuela, y con la llegada de la décima jornada de la Euroliga, el Besiktas de Estambul tiene la oportunidad de conseguir su quinta victoria —lo que le dejaría con un sólido balance de 5-5— y dar un paso hacia el «top 10» de la clasificación.
Muchos no habrían apostado a que el club turco se encontraría en esta situación. Aunque la temporada es larga, el Besiktas ya ha tenido que superar varios obstáculos, incluidas lesiones y una dolorosa derrota en casa ante el Valencia Basket por apenas dos puntos en la primera jornada.
Para ser exactos, el Besiktas suma tres victorias a domicilio y solo una en casa; en Estambul, además, ha caído ante el FC Barcelona y el Olympiacos del Pireo. Aun así, el entrenador Dusan Alimpijevic y sus jugadores han logrado ganar fuera de casa contra el Maccabi Rapyd Tel Aviv, el Kosner Baskonia Vitoria-Gasteiz y la Virtus de Bolonia, mientras que, en su feudo, han conseguido imponerse al FC Bayern de Múnich.
No es un mal comienzo en la primera temporada del club en la era moderna de la Euroliga, más de una década después de su última participación en la máxima categoría, que se remonta a 2013.
Y el Besiktas lo está haciendo con estilo, combinando el carácter audaz de su entrenador, Alimpijevic, con el de su reciente incorporación, Lonnie Walker. Alimpijevic pertenece a esa larga estirpe de exitosos entrenadores serbios que han dejado huella en el baloncesto europeo, mientras que Walker es un talento ofensivo singular, como ya demostró con el Zalgiris Kaunas en la temporada 2024-25 y con el Maccabi el año pasado.
Tras su actuación de 30 puntos en Bolonia, queda claro que Walker puede ser la pieza clave para el futuro del Besiktas, aunque el equipo también cuenta con jugadores como David DeJulius, Scottie Wilbekin, Jaylen Nowell y Anthony Brown, quienes poseen la capacidad de tomar las riendas de un partido.
No obstante, tanto Walker como el Besiktas tienen una espina clavada: el jugador, tras dejar el Zalgiris para intentar un regreso a la NBA que no fructificó; el club, tras quedarse fuera de los «playoffs» con el Maccabi a pesar de su talento. El Besiktas le necesita, y él necesita alcanzar el éxito con el Besiktas. Su antiguo equipo, el Zalgiris, llega a Estambul con un balance de 5-4 y ocupando el décimo puesto en la clasificación, por lo que el desafío es evidente. A fin de cuentas, un resultado positivo podría considerarse un presagio de cómo podría terminar esta temporada.
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