Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
El Real Madrid no está teniendo el final de temporada soñado en tema de salud. En una campaña cuasiperfecta de los de Scariolo en el ámbito de las lesiones, las bajas de Edy Tavares, Alex Len y Usman Garuba llegan a la vez en el peor momento posible.
Los blancos ya se reforzaron con Ömer Yurtseven días antes del inicio de la Final Four y, por si fuera poco, la grave lesión de Aquiles de Usman ha obligado a ir al mercado para tratar de ganar el último título de la temporada, quizá el único que levante el equipo merengue en el año.
Por ello, la llegada de Mady Sissoko, aunque sea de manera temporal y durante unas semanas, es tan necesaria como útil. Quién sabe si no solo para los Playoffs. Con ritmo asegurado tras su periplo en Trieste, el maliense es más que un recurso.
Músculo y potencia interior
Siendo totalmente diferente a lo que tiene el Madrid en sus filas para acabar la temporada (Yurtseven y Almansa), el pívot maliense, con sus 2’08, da un músculo interior que necesitaba Scariolo.
Jugador de decisiones en pocos segundos, de hacerse hueco con su cuerpo, leer cortes sin balón y facilidad para machacar sea cual sea su posición. Un prototipo difícil de comparar, por condiciones, con los pívots de la última década en la capital de España.
Ágil en el rebote ofensivo, buen bloqueador (dos características que comparte con el turco recién llegado) y ejecutor en el 2vs2, Sissoko será útil en cualquier momento de la pista. Un recurso para desatascar los estáticos que tanto se le han complicado al Real Madrid esta temporada.
Intimidación de aro… y paso lateral decente
Usando a Usman Garuba como espejo, Mady Sissoko tiene la capacidad de recuperar, de hacer segundos esfuerzos con facilidad, y leer el lado débil. Sin un paso lateral como el interior español (difícil de igualar en Europa), el maliense se siente cómodo bajo el aro, ‘defendiendo’ su fortín cual guardián en el castillo.
Sufre en el denominado ‘drop’, recuperando del bloqueo y continuación, y no se siente del todo cómodo cuando pívots lanzadores le sacan de su zona preferida, pero es capaz de absorber el contacto y negar cualquier influencia del interior atacante. Algo que también ha sufrido el Real Madrid con pívots pequeños (Tyrique Jones, Dan Oturu, Moses Wright) esta temporada.
Un ‘parche’ más que útil para los Playoffs de la Euroliga. Un prototipo totalmente diferente a la técnica de Almansa y Yurtseven, pero un físico necesario para un calendario que no da tregua en la liga más competida y difícil de ganar de toda Europa. Mady Sissoko llega de Trieste para dar ese extra de energía tan importante a estas alturas de la temporada.
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