El Barça toma el Buesa

Por Alex Molinainfo@eurohoops.net

El Barça se ha llevado uno de los duelos de la parte alta de la jornada por un apretado 78-85. Trece partidos después, el Baskonia ha perdido en su casa y la primera derrota como local en mucho tiempo ha llegado en un momento delicado, ya que con la de hoy ya van cuatro derrotas seguidas en Europa.

Parecía que el partido de hoy sería un festival ofensivo. El Barça lo empezó con un 5 de 5 en triples, los locales eran más de meter de dos puntos. 28-28 al final del primer cuarto, pero la cosa se calmó tras los diez primeros minutos. Los visitantes lograron abrir un poco de brecha en el segundo asalto. La baja de Pierria Henry se notó mucho, ya que los problemas de faltas de Thompson (10 puntos y 5 asistencias) obligaron a la improvisación. Kurucs tuvo una gris actuación siendo optimistas y Marinkovic simplemente no es un base, así que el Barça aprovechó la situación. Si además Abrines es capaz de parar a Markus Howard y encima pegarse con los interiores del Baskonia, los resultados no pueden tardar en llegar.

Si los importantes no están en el cuadro de Peñarroya, ¿Cómo se explica la igualdad? Pues porque un secundario de lujo se echó el equipo a la espalda. Tadas Sedekerskis (16 puntos y 23 de valoración) siguió a un gran nivel y lograba que los suyos se mantuvieran en el partido. La exhibición del lituano era lo único que mantenía con vida los locales, y uno de los varios compatriotas suyos que había sobre el parqué decidió que él también quería ser protagonista.

Rokas Jokubaitis (13 puntos) certificó su buen nivel en los últimos encuentros para convertirse en uno de los pilares ofensivos del Barça. Pero si hablamos de sobre qué se fundamentó el triunfo catalán, no hay que hablar de nombres y apellidos. El dominio de los de Jasikevicius en los tableros fue aplastante… sobre todo en la zona del Baskonia. Hasta 18 rebotes ofensivos han logrado los jugadores del Barça por los 17 defensivos del Baskonia. O lo que es lo mismo: tras un fallo del Barça, el balón ha ido a parar más veces a jugadores visitantes que a los locales. Ante tal sangría poco había que hacer y el último cuarto ha sido un quiero y no puedo constante hasta el pitido final.

Foto: FC Basket

 

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