Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
El Real Madrid afronta uno de los partidos más complicados de lo que queda de Euroliga en Kaunas. Los de Sergio Scariolo visitan a Zalgiris el viernes 20 de marzo (19:00h) para buscar una victoria que sería de mérito.
El técnico italiano de los blancos habló el jueves sobre el partido que les viene y la actuación arbitral ante Panathinaikos en el encuentro en el OAKA que perdieron en los últimos segundos.
“Entramos en el tramo final de la fase regular y nos toca una salida de las peores. El Zalgiris es un gran equipo y ha ganado a casi todos los equipos de arriba en su cancha. Su factor campo es determinante. La situación es especial porque juegan muy bien al baloncesto y tienen un equipo con mucha eficacia, con muchos jugadores peligrosos. Son el mejor en el tiro de tres puntos y el segundo mejor en el rating ofensivo. Datos a estas alturas extremadamente significativos. Y por organización también alcanzan momentos defensivos muy altos, sobre todo, empujados por su afición. Es una de las salidas más difíciles“, comentó el técnico tal y como recoge el diario AS.
Pudo reafirmarse en el buen estado de forma del equipo, que ha ganado los últimos encuentros y ha mostrado una solidez sorprendente en defensa. “Los últimos partidos fuera de casa fueron jugados con mucha autoridad, otra cosa es que pierdas o ganes, porque no depende solo de cómo juegas tú. Depende del rival, del acierto y también de los árbitros, como pasó en Atenas, donde fuimos perjudicados de manera decisiva“, declaró, aprovechando para hablar de lo ocurrido en Grecia.
“Otra situación se presentaría si ese partido no hubiera terminado así, y no por nuestra culpa. Fuera de casa ese factor también incide. Dicho esto, las prestaciones, si no han sido buenas fuera de casa, no es por haber sentido que tuviéramos una red. Quizá más por no tener un nivel de confianza tan alto y por una pérdida de concentración puntual de algún jugador, que variaba, porque no eran siempre los mismos”, comentó.
Concluyó con lo que busca en Kaunas, una victoria que les confirme en la parte alta de la tabla. “La sensación que quiero es la de estar metidos y conscientes de que fuera de casa necesitamos una capacidad de concentración más alta para poder aguantar en canchas con una presión ambiental tremenda. Ahora, con tan pocos partidos por delante, cada uno tiene un peso superior. Dependemos de nosotros mismos para estar arriba al final“, explicó Scariolo.
