Por Eurohoops team / info@eurohoops.net
Tarde para olvidar del Real Madrid en El Pireo. Derrota abultada ante Olympiacos (102-88) y pierden el ‘average’ de 12 puntos, que ahora no parece importante teniendo en cuenta las dos victorias que sacan los de Bartzokas en la tabla.
La mejor noche de la carrera de Tyler Dorsey (37 puntos, 7/11 en triples). Vezenkov sumó 24 en un triunfo controlado de principio a fin, y con la sensación de ir a medio gas. 20 para Lyles con 6/8 desde más allá del arco en la derrota.
Demasiado líder para los de Scariolo
Vezenkov y Dorsey empezaron con protagonismo en los locales. Olympiacos estaba generoso en ataque, y el Madrid se diluía en la salida (12-2 en dos minutos y medio). Cuando parecía que los blancos bajaban de pulsaciones, las dos estrellas griegas subieron el nivel desde el triple para castigar en cada posesión (31-19).
Lyles se puso la capa de líder para ordenar el ataque y romper desde fuera (35-35). La mano de Tavares es algo diferencial, con Donta Hall muy perdido defendiendo al de Cabo Verde. El parcial era de 0-18, y Bartzokas se desesperaba en la banda. La pólvora se enfrío para abrir hueco en el marcador, y Olympiacos reaccionó antes del descanso (49-42).
Un correcalles en el regreso de vestuarios, con los dos equipos fallando triples liberados. Con Olympiacos volviendo a llevar la iniciativa, la diferencia ya no parecía tan grande (56-49). Fue Dorsey, quién si no, el que dinamitó de nuevo desde el triple (65-49) para delirio del Pireo.
No llegaba el Madrid a las acciones individuales, y el encuentro se ponía muy de cara a los helenos (72-57) afrontando el último asalto. Perdonaban los de Scariolo ocasiones para acercarse, y eso en El Pireo no se puede permitir. Peters y Ward subían el ritmo desde la segunda unidad al inicio del último asalto.
Los triples volvían a ser protagonistas, y los merengues tiraron la toalla antes de tiempo para caer en tierras helenas (102-88) y alejarse aún más del liderato (22-14). Apenas pudo competir a un Olympiacos que parece estar en su propio escalón. El jueves visitarán a Fenerbahçe para tratar de redimirse y dar un golpe en la mesa.