Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
El Madrid aprieta los dientes y se acerca a la Final Four. En un duelo más igualado que el primero, los blancos vuelven a vencer a Hapoel Tel Aviv (102-75) y colocan el 2-0 antes de viajar a Bulgaria.
Un espectacular Campazzo (23) y un omnipresente Garuba (13+9), que entre él y Len suplieron bien a Tavares, lideraron el triunfo. Duro, con muchos parones y diversas batallas, pero necesario para acariciar el OAKA. En Hapoel destacó Oturu (19).
Una guerra con final feliz
Como pasó en el primer partido, fueron Facu y Hezonja quienes levantaron al público a base de triples. En lo que se convirtió en un concurso desde lejos, los israelíes estaban muy cómodos (13-16). La segunda unidad dio alas y pulmones a un Madrid que lo necesitaba para responder al ritmo visitante en un final de primer cuarto pletórico (24-21).
Aunque los blancos amenazaron con marcharse poco a poco en el marcador, Blakeney y Micic resolvieron las dudas antes de que Itoudis se desesperarse en la banda (33-31). Fue sentarse la segunda unidad del Madrid y Hapoel crecer en transiciones, apretar en defensa y forzar errores antes del descanso (40-42).
Campazzo de nuevo, cuando más lo necesitaban los merengues, sacaba su magia para seguir brillando. Un Hezonja hasta ahora errático se sumó para tratar de poner tierra de por medio (54-49), y con Garuba dominando los aros, lo consiguieron. Trató de reaccionar Hapoel, poer no pudo evitar una cómoda ventaja blanca antes del último asalto (73-62).
Micic terminó expulsado por faltas cuando más lo necesitaban los israelíes. Eso llevó al caos en los de Itoudis, y el Madrid aprovechó para romperlo definitivamente (102-75), poner el 2-0 y viajar más que cómodo a Bulgaria. Acariciendo una nueva Final Four los blancos.
