Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
El Real Madrid es el segundo finalista de la Euroliga 2025/26. Los de Scariolo vencen a Valencia Basket (90-105) para llegar a su cuarta final en los últimos cinco años. Allí les espera Olympiacos. Usman Garuba sufrió una preocupante lesión. Se podría unir a la lista de Tavares y Len como bajas en el interior.
En un duelo controlado de principio a fin, Mario Hezonja (25) y Trey Lyles (17) sacaron su lado estelar para encender al OAKA. Andrés Feliz estuvo pletórico en la parte defensiva. Sin Edy Tavares, el ex de la NBA tuvo que hacer de pívot en ciertos tramos.
Por parte de Valencia Basket, Nate Reuvers, Pradilla y Montero se fueron hasta los 15, pero no fue suficiente para llegar a la final en la primera Final Four de su historia.
Poco pudo hacer Valencia Basket
El Madrid empezó haciendo daño desde fuera. Con Hezonja como protagonista, Valencia tenía numerosas dudas en los estáticos. Kam Taylor respondía con bandejas de muchísimo nivel (8-13), y tanto Key como Thompson se juntaron para los mejores minutos taronjas del primer cuarto. La igualdad estuvo latente en cada posesión (28-26).
Apareció Lyles con ocho puntos seguidos en los blancos, y le acompañó Andrés Feliz para sacar una ventaja más que considerable (35-44). El Madrid seguía con su idilio personal desde el triple, un acierto totalmente absurdo (11/18) antes del descanso. Valencia se mantuvo ás que digno para que la distancia no fuera irrecuperable al final de la primera mitad (56-62).
El inicio del tercer cuarto fue bronco, con pelea en la zona, numerosos rebotes, pero ese acierto blanco una vez más como denominador común (64-70). Intercambio precioso de canastas con el OAKA volcado en los dos equipos españoles. El Madrid sabía que tenía que cerrar el rebote para estar en la final, y así fue. Hezonja y Deck se pusieron el mono de trabajo, y la distancia para el último cuarto fue mayor (73-86).
Usman Garuba se fue al suelo en una fea caída, lo que le faltaba al Real Madrid. Valencia lo aprovechó para acercarse (80-88), con más de seis minutos por jugar. Los blancos bajaron pulsaciones, y con la ayuda tremenda de un omnipresente Feliz, la defensa impulsó la victoria en semifinales (90-105) contra un Valencia Basket que luchó hasta el final.
Próxima parada, un Olympiacos que parecía jugar de local y llega con todos los jugadores a un nivel sensacional.
Make