Por Johnny Askounis/ info@eurohoops.net
Moncho Monsalve, quien dejó una huella imborrable en el baloncesto español e internacional, falleció a los 81 años, dejando tras de sí un legado de campeonatos y una mente táctica brillante.
Su muerte supone la pérdida de un pilar fundamental del deporte, reconocido por gigantes como el Real Madrid y la Confederación Brasileña de Baloncesto por sus múltiples contribuciones como competidor incansable en la cancha y estratega visionario en la banca.
Nacido en Medina del Campo en 1945, Monsalve alcanzó la fama durante la época dorada del Real Madrid. Entre 1963 y 1967, se convirtió en un símbolo del dominio del club, conquistando nueve títulos importantes en tan solo cuatro temporadas, incluyendo un impresionante triplete de tres Copas de Europa, tres títulos de Liga y tres Copas del Rey. Su presencia física y su solidez defensiva lo convirtieron también en un pilar de la selección española, con la que disputó 61 partidos y contribuyó a la obtención de la medalla de plata en los Juegos Mediterráneos de 1963.
Aunque una lesión prematura de rodilla puso fin a su carrera como jugador en 1971, la influencia de Monsalve se expandió al dedicarse a la dirección técnica. Un auténtico trotamundos del baloncesto, dirigió 26 equipos diferentes, incluyendo una amplia gama de clubes españoles. Su impacto internacional fue igualmente inmenso, siendo su etapa más destacada la que tuvo con la selección absoluta de Brasil, a la que guió a la medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas de 2009, devolviendo al programa su relevancia mundial antes de que problemas de salud le obligaran a retirarse.
En 2024, su trayectoria fue inmortalizada con su ingreso en el Salón de la Fama del Baloncesto Español.
