Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
Las puertas de la Selección española se han abierto de par en par para Aday Mara. El nuevo jugador de Oklahoma City Thunder, flamante campeón de la NCAA con Michigan, ha convertido el futuro en presente.
En la inesperada y dolorosa derrota de los de Chus Mateo ante Portugal en Zaragoza (89-95), el gigante maño tuvo un debut agridulce, dejando grandes acciones y una pizca de la influencia masiva que tiene en pista.
El principio de una nueva era en nuestro combinado nacional, el desencadenante de una dinámica que ya no tiene vuelta atrás. La transición parece completarse con Aday, un faro necesario para España. La presentación completa de lo que está por venir.
La necesidad de tener a Aday
12 puntos, 6 rebotes y 4 tapones en apenas 19 minutos. Esos fueron los primeros números del pívot de los Thunder. Unos números que no representan el impacto en pista, pero que a su vez dejan clara la producción colosal del ex de Casademont Zaragoza en apenas unas acciones.
Con las dudas, quizá desde la marcha de los Gasol, en el puesto puesto de interior en España, la Selección ha pasado por un proceso de transición donde ha tocado cada extremo. De ganar el Eurobasket 2022 a no dar el nivel en la última edición. Esa necesidad de “introducir” la nueva generación con Sergio de Larrea, Hugo González, Mario Saint-Supery, Baba Miller, Álvaro Cárdenas y compañía, se corona con Aday Mara.
El gigante que atemorizó a todos en la Big Ten en su paso por los Wolverines tras un sombrío periplo en UCLA ya es parte del combinado nacional, después de meses y meses de espera y expectación. Tras sacar su mejor versión con Dusty May en Ann Arbor, Mara está listo para el siguiente nivel, para “cubrir” ese hueco que tantos quebraderos de cabeza ha dado en los últimos torneos.
La pieza que completa un puzzle que se ha ido montando con cada vez más prisa. Su primer obstáculo fue Neemias Queta, una especie de bienvenida al primer nivel. El pívot de los Celtics le puso en complicaciones, pero el interior aragonés fue capaz de aguantar la tormenta para sacar su talento a pasear.
Acciones defensivas, rapidez de manos bajo el aro, esa facilidad para pasar desde el poste y un sentimiento de compañerismo propio de los grandes talentos. Con 21 años, Aday Mara abre las puertas de lo que está por venir. Tanto para él, como para el baloncesto español.
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