“Hicieron la misma mierda en el partido anterior”

2021-04-30T14:12:57+00:00 2021-04-30T14:12:57+00:00.

Alex Madrid

30/Abr/21 14:12

Eurohoops.net

El Real Madrid repitió el guion del tercer partido haciendo “la misma mierda”… y le funcionó.

Alex Madrid / amadrid@eurohoops.net

La empresa que gestiona el WiZink Center se tendría que haber rascado el bolsillo para reforzar los cimientos del pabellón de haberse permitido la presencia de público en el 3er y 4º partido de la eliminatoria entre el Real Madrid y el Anadolu Efes. Se habría caído el estadio. Lamentablemente, sólo unos pocos afortunados pudimos disfrutar in situ de la épica de una serie que ya ha entrado en los libros de historia de la Euroliga (y es que sólo tres equipos habían conseguido igualar un 2-0 en los playoffs… hasta este jueves).

El baloncesto pierde sin la gente, aunque te permite apreciar su pureza. Todos los sonidos cobran más fuerza: desde el bote del balón en el parqué o el deslizar de una zapatilla sobre la madera a las explicaciones de un árbitro o las indicaciones de un entrenador a sus jugadores. O viceversa.

A ocho minutos para el final y 11 abajo en el marcador, todo el banquillo del Madrid se levantó e hizo ruido pidiendo antideportiva tras una dura falta sobre Alex Tyus, que finalmente concedieron los árbitros. Entre tanto, Ergin Ataman comenzó a increpar a los reservas rivales, cuyas protestas entendía estaban fuera de lugar. En ese momento, Shane Larkin, con el ceño fruncido porque el Madrid había vuelto a bajar el duelo al barro, se giró a su entrenador para pedirle calma mientras añadía: “Hicieron la misma mierda en el partido anterior”.

Sin quererlo, no pudo haber descrito mejor lo que estaba por venir. Los jugadores del Efes estaban viviendo un déjà vu.

La misma sequía anotadora inicial, la misma sequía anotadora final. El sudor frío, el no saber cerrar el partido y, sobre todo, la remontada. La falta de un núcleo ganador. En Madrid, los turcos se vieron abocados a sustituir el juego colectivo por las individualidades. La sintonía mostrada desde enero y hasta el segundo partido comenzaba a chirriar. Sin ideas ante la zona, hipotecados al talento y al acierto exterior, no recibieron ayuda desde el banquillo. Y la autocrítica tampoco es la seña de identidad de Ataman. Decepción es la palabra más utilizada hoy en Turquía por unos aficionados que comienzan a dudar del Efes.

Pero es el Real Madrid de Pablo Laso quien les ha convertido en un equipo mortal. Con la evolución táctica mostrada a lo largo de la serie, los blancos han demostrado por qué los playoffs tienen sentido. Sin el mismo talento en pista, pero con una mejor pizarra se han igualado las fuerzas. El Madrid ha conseguido hacer la misma mierda dos veces seguidas para forzar un quinto partido que parecía una quimera.