Por Antonis Stroggylakis/ info@eurohoops.net
La historia del equipo campeón del Maccabi Elite Tel Aviv en 2004 sigue siendo uno de los capítulos más emblemáticos de la historia de la Euroliga. En la decimoquinta entrega de “Historias de la Final Four” de Stoiximan, Nikola Vujcic habló con Eurohoops sobre aquella época inolvidable.
El ex pívot croata describió la creciente popularidad del equipo, comparando su fama con la de los Beatles. Señaló que la vida se volvió, en cierto modo, “insoportable” porque ya no podían comer en restaurantes ni caminar por la calle sin ser asediados para hacerse selfies y pedir autógrafos, con la llegada de los teléfonos con cámara.
El ambiente en el Yad Eliyahu Arena durante aquella Final Four fue simplemente electrizante. Vujcic recordó que la energía de los aficionados le hacía sentir que sus piernas “volaban” desde el momento en que entraron al pabellón. A pesar de que la final contra el Skipper Bologna se convirtió en una histórica goleada, el equipo se mantuvo disciplinado.
Recordó a sus compañeros en el vestuario durante el descanso: “Un momento, esto no ha terminado. Son 30 puntos, pero aún no ha terminado. Tenemos que seguir”. Regresaron a la cancha con aún más intensidad.
Uno de los momentos más legendarios del partido por el campeonato ocurrió a falta de cinco minutos. Cuando el entrenador Pini Gershon comenzó a sustituir a los titulares, los jugadores se quitaron inmediatamente sus camisetas y se pusieron las de “Somos los campeones” mientras seguían en el banquillo.
Vujcic compartió una anécdota divertida: un error en la cancha hizo que Gershon se girara para realizar una sustitución, solo para darse cuenta de que sus jugadores ya estaban vestidos para la ceremonia de entrega del trofeo y no podían volver al partido.
Este título fue la culminación de un sueño de toda la vida, inspirado por ver al Jugoplastika ganar tres títulos europeos durante su juventud. Explicó que no se sintió demasiado nervioso debido a la inmensa confianza que tenía en sus compañeros, describiéndolos como un “equipo realmente especial, como una familia”.