El Olympiacos busca la redención tras dos dolorosas derrotas consecutivas en la Final Four de la Euroliga

2026-05-20T14:10:32+00:00 2026-05-20T14:10:50+00:00.

Alex Molina Perello

20/May/26 14:10

Eurohoops.net
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Tras cuatro años de agónicas ocasiones perdidas y tragedias en el último segundo, el Olympiacos está en Atenas para una histórica quinta aparición consecutiva en la Final Four de la Euroliga

Por Johnny Askounis/ info@eurohoops.net

El Olympiacos se encuentra al borde de la historia continental mientras se prepara para su quinta aparición consecutiva en la Final Four de la Euroliga, que se disputará en casa, en Atenas.

Esta impresionante racha, que culminará en la Final Four de la Euroliga de Atenas 2026, presentada por Etihad, comenzó en Belgrado en 2022, consolidando al gigante griego como una dinastía moderna de consistencia. Sin embargo, bajo la apariencia de excelencia implacable se esconde un rastro de agonía, de oportunidades perdidas y decepciones. Si bien han asegurado su lugar en la élite del baloncesto europeo, el máximo galardón se les ha escapado de las manos repetidamente de las maneras más dramáticas imaginables.

Para comprender la magnitud de la búsqueda actual del club, Eurohoops parte de los cimientos forjados a lo largo de tres décadas de batallas europeas. El Olympiacos se dio a conocer como una potencia continental a mediados de la década de 1990, logrando subcampeonatos en Tel Aviv en 1994 y Zaragoza en 1995, antes de conquistar su primer título bajo la dirección de Dusan Ivkovic en Roma en 1997. Le siguió una década más tranquila, marcada únicamente por un tercer puesto en Múnich en 1999 y un cuarto puesto en Berlín en 2009.

La verdadera época dorada del club surgió en la década de 2010, destacando el subcampeonato en París en 2010 y los legendarios títulos consecutivos en Estambul y Londres en 2012 y 2013. Incluso al quedarse a las puertas del título como subcampeones en Madrid en 2015 y Estambul en 2017, demostraron tener la mentalidad de auténticos campeones.

El drama del último segundo

La era moderna de la regularidad del Olympiacos en la Final Four comenzó en 2022 en Belgrado, pero se vio interrumpida de inmediato por uno de los finales más dolorosos en la historia del torneo. Enfrentándose al Anadolu Efes en una semifinal de infarto, lucharon hasta empatar. Con el partido en el aire, Vasilije Micic se aisló en la parte superior de la zona, ejecutó un letal paso atrás y encestó un espectacular triple justo sobre la bocina. El tiro destrozó los corazones griegos, envió a los vigentes campeones de vuelta a la Final y relegó al Olympiacos al cuarto puesto. Micic se alzó con el trofeo de Jugador Más Valioso de la Final Four, dejando a El Pireo preguntándose qué podría haber sido.

Si Belgrado fue una sorpresa, el torneo de 2023 en Kaunas trajo consigo un tipo de tortura psicológica completamente diferente. El fin de semana comenzó con un éxtasis absoluto en la semifinal contra el AS Monaco, donde los jugadores de Giorgos Bartzokas protagonizaron una remontada histórica tras ir perdiendo por 12 puntos al descanso. En una exhibición defensiva magistral, los Rojos limitaron a sus rivales a tan solo dos puntos en todo el tercer cuarto, impulsados ​​por los 19 puntos del MVP Sasha Vezenkov, para asegurar una victoria contundente. Esta actuación preparó el escenario para una final que parecía destinada a terminar con el Olympiacos alzando el trofeo.

Sin embargo, la final contra el Real Madrid se convirtió en una lección de crueldad baloncestística. El Olympiacos controló el ritmo durante la mayor parte del partido, gracias a una increíble actuación de Vezenkov, quien anotó 29 puntos, igualando el récord histórico de anotación en una final. Aun así, el núcleo veterano del Madrid se mantuvo firme, y Sergio Rodríguez anotó un triple con sangre fría para reducir la ventaja de los Rojos a un solo punto en el último minuto. A falta de 3.1 segundos, el legendario base Sergio Llull anotó un tiro de media distancia que puso a su equipo por delante, sorprendentemente, su única canasta del partido. El Olympiacos tuvo una última oportunidad, pero Kostas Sloukas falló el tiro sobre la bocina.

Otra vez el Real Madrid

Decididos a vengar la tragedia de Kaunas, los Olympiacos regresaron a la Final Four de 2024 en Berlín, solo para encontrarse con el mismo monstruo esperándolos. La tan esperada revancha de semifinales contra el Real Madrid se convirtió rápidamente en una pesadilla, ya que los blancos arrollaron a los griegos con una devastadora racha de 28-10 en el primer cuarto. Dzanan Musa lideró la ofensiva, acabando así con cualquier sueño de una final griega antes de que el partido se definiera. Los Olympiacos demostraron su orgullo característico al recuperarse y asegurar la medalla de bronce en una ajustada victoria sobre el Fenerbahçe Beko, pero el tercer puesto no les ofreció mucho consuelo.

La Final Four de 2025 se celebró en Abu Dabi, dando paso a un nuevo capítulo de frustración debido a la catastrófica falta de acierto en los tiros. En la semifinal contra el Mónaco, el recién llegado Evan Fournier protagonizó una actuación heroica, anotando 31 puntos, la mejor marca de su carrera en la Euroliga. Sin embargo, quedó aislado en ataque mientras el resto del equipo se desmoronaba a su alrededor, siendo Nigel Williams-Goss el único otro jugador del Olympiacos en alcanzar los dos dígitos. Vezenkov tuvo una noche nefasta y falló sus seis intentos de triple, mientras que el Olympiacos tuvo un pésimo 1 de 19 desde la línea de tres puntos, sin contar a Fournier. Finalmente, cerraron el torneo derrotando a su eterno rival, el Panathinaikos Aktor, en el último partido por el tercer puesto que se ha disputado.

A romper la maldición “en casa”

El destino ha traído la Final Four a Atenas esta temporada, ofreciendo al Olympiacos una oportunidad única para reescribir su reciente historia de ocasiones perdidas. Jugando ante su apasionada afición, buscarán convertir finalmente su inigualable regularidad en la gloria definitiva. Las cicatrices psicológicas del tiro ganador de Micic sobre la bocina, el tiro en suspensión de Llull, el fulgurante primer cuarto de Berlín y la desastrosa actuación en Abu Dabi servirán como una pesada carga o como motivación para la redención. El entrenador Bartzokas sabe que simplemente llegar al fin de semana del campeonato ya no es suficiente para un club de esta categoría.

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