Por Javier Molero/ jmolero@eurohoops.net
Rubén Domínguez es uno de los grandes talentos de futuro del baloncesto español. El andaluz, tras un sensacional año en Texas A&M, afronta la próxima temporada con ilusión, cambiando de universidad en la NCAA y con la Selección en el punto de mira.
Durante el ‘training camp’ de los NCAA en Madrid, a las órdenes de Chus Mateo, Rubén atendió a Eurohoops para hablar de lo que está por venir, su desarrollo en Estados Unidos y qué espera en Xavier la próxima temporada.
Comenzó valorando su participación en este entrenamiento especial de jóvenes que pueden ser parte del futuro del baloncesto español.
Un perfil diferente en el baloncesto español
«Pues la verdad es que me está gustando mucho. Es algo distinto a lo que estamos hablando entre los compañeros, algo que no se ha hecho nunca antes», comentó Rubén.
«Creo que puede estar bien. Yo he tenido la suerte de ya poder saborear un poco lo que es el primer equipo por haber estado invitado y cosas así. Y creo que se acerca a eso, saborear un poco lo que es convivir con el staff, con compañeros de tanto nivel y me gusta mucho también el cariño que nos están mostrando haciendo esto», añadió el andaluz.
Un tirador como pocos en nuestro baloncesto. El de Puerto Real viene de promediar un 40% desde el triple en los Aggies, y todos recordamos esos ocho triples con 35 puntos para Surne Bilbao. Al ser preguntado por su perfil en la Selección, Rubén lo tuvo claro.
«Bueno es verdad que es algo que hace falta en la Selección; yo estoy trabajando durísimo para algún día poder tener la suerte de como ya he hecho antes en categorías inferiores, representar a España. Sería un honor para mí hacerlo en el más alto nivel además teniendo en cuenta la historia que tiene España y la familia», comentó el nuevo jugador de Xavier.
De Bilbao a Texas… y luego a Xavier
De Bilbao a Texas. De la ACB a la NCAA, con lo que ello conlleva. Un desafío que ha encarado con valentía, y que le ha ayudado a explorar otras facetas personales y profesionales.
«Sinceramente me ha servido mucho para un tema de confianza o de descaro. Yo, por suerte o por desgracia, entré muy pronto en lo que es lo profesional, donde se permiten menos fallos, donde hay mucho perfeccionismo, porque al final estás intentando hacer las cosas lo más perfecto posible», añadió Rubén Domínguez a Eurohoops.
«Nunca va a ser perfecto, pero te quieres acercar a la perfección. Y entrar en un ámbito en el que, dependiendo de tu staff y todo, si puedes cometer fallos, si puedes arriesgarte, si puedes que no pasa nada, si fallas, que no pasa nada. Al final creces mucho y tienes ese descaro», comentó acerca de su desarrollo.
Puso un buen ejemplo sobre uno de los jugadores con más confianza del panorama. «Yo siempre pienso mucho en (Jean) Montero. Él sin su descaro no sería ni la mitad del jugador que es», dijo el español.
Un año «diferente», donde fue de menos a más, llegando a ser una pieza importante en una universidad que llegó al March Madness y se hizo fuerte en la SEC.
«Ha sido diferente. Empezó muy, muy bien. Y luego, por desgracia, tuvimos una lesión en el equipo al 4. Y estuve jugando de 4 abierto, y nunca he jugado de 4», explicó Rubén.
«Vine de aquí de España de ser un 2-3 y me perjudicó un poco al final físicos en la SEC, que es la conferencia en la que yo he estado, físicos, NBA, mucha envergadura, muchos saltos, costaba mucho más, pero seguro que me ha servido para hacer otras cosas», continuó el andaluz.
«Ahora, bueno, tenía que bloquear el rebote del 100% las veces, pelear medio abajo, empujar, en fin, estoy seguro de que me ha servido para hacer otras cosas. Si Dios me ha puesto en esa situación ha sido porque me hacía falta, sin duda», explicó el ex de Surne Bilbao.
Ahora hace las maletas para poner rumbo a la Big East, a la prestigiosa Xavier. Los Musketeers, que se han quedado rezagados en comparación con UConn, Marquette, Villanova o St. John’s en su conferencia, buscan volver a lo más alto, regresar al lugar al que pertenecen.
«Sinceramente para mí era muy importante después del año que hice irme a un equipo en el que soy la primera opción, el primer objetivo que tienen y así fue. Entonces pues desde el primer momento muchísimo feeling con el staff y todo lo que iba buscando cuando me metí en el portal me lo daban y una súper buena situación, así que no tuve dudas», comentó sobre su nuevo destino.
Las diferencias entre NCAA y Europa
Aprovechó para dejar claras las diferencias entre el baloncesto formativo europeo o la ACB y lo que exigen en la NCAA y el baloncesto de formación americano.
«Muy diferente. No es ni mejor ni peor como has dicho, pero allí tienen una cultura de, digamos, ponerte a trabajar hasta que vomites, hasta que te quedes en el suelo. Que te pongan tanto al límite o que sobrepases tanto tus límites, al final te hace crecer mucho», comentó Domínguez.
«Y luego lo que pasa es que cuando trabajas tan duro cuando estás en el partido dices esto me lo he trabajado y no me lo va a quitar nadie y por ello tienes otra mentalidad. Es lo que yo noto que es diferente», dejó claro a Eurohoops.
Sobre su futuro, prefiere tomárselo con calma, valorar opciones y trabajar muy duro en un verano vital para él. Ya verá lo que ocurre después de Xavier.
«Bueno, esperaré. En principio, por las reglas que hay hoy en día, ya no puedo seguir en NCAA porque tenía dos años de elegibilidad. Pero ya lo veremos. Y yo, sinceramente, estoy deseando volver a España porque me encanta España. Entonces, estará bien. En cualquier situación estará bien», concluyó.
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