Diez años desde la última derrota de EEUU del Coach K

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GiorgosIoakimidis

01/Sep/16 13:45

Eurohoops.net

El Mundobasket 2006 o la Copa del Mundo FIBA, como se llama ahora – suponía el regreso de EE.UU. a la cima. Después de la catástrofe de Indianápolis 2002 y la medalla de bronce en los Juegos 2004, nadie creía que un equipo de Estados Unidos creado para sobresalir en el escenario mundial pudiera fracasar

Por Aris Barkas/ barkas@eurohoops.net

El Mundobasket 2006 o la Copa del Mundo FIBA, como se llama ahora – suponía el regreso de EE.UU. a la cima. Después de la catástrofe de Indianápolis 2002 y la medalla de bronce en los Juegos 2004, nadie creía que un equipo de Estados Unidos creado para sobresalir en el escenario mundial pudiera fracasar.

Bueno, la selección estadounidense metió la pata en el juego que sigue siendo la única derrota en el segundo turno del entrenador Mike Krzyzewski en el equipo nacional de EE.UU. El 1 de septiembre de 2006 en Saitama, Japón, Grecia venció a EEUU por 101 a 95 en la semifinal del Mundobasket, dando lugar a la creación del “Redeem-team” de 2008. Pero esta historia es acerca de lo que ocurrió hace 10 años.

“El muchacho está triste”

Esta canción fue elegida para representar a la música griega durante los tiempos muertos en la arena. Compuesto por el icónico músico griego Mikis Theodorakis, comienza su letra por el verso “el muchacho está triste”, casi una ironía para el estado de ánimo en el banquillo de los Estados Unidos durante el juego. Los griegos no tenían ni un jugador NBA en su plantilla, aunque Vasilis Spanoulis había firmado con los Houston Rockets, lo que fue suficiente para que un aficionado ordinario de Estados Unidos les descartara. En aquel entonces Grecia fue campeona de Europa y, probablemente, un equipo aún mejor de lo que los mismos griegos creían.

“Tenemos que parar a sus tiradores y especialmente a Diamantidis que clava cada tiro”, dijo Rudy Tomjanovich, entonces director de scouting de EEUU, antes del partido hablando con la prensa griega, e incluso al propio Diamantidis le costaba creerlo:

¿Lo dijeron ellos? Y yo les tenía en gran estima

No era una fachada. Antes del partido muy pocos le daban a la invicta desde el verano anterior Grecia una oportunidad real de ganar.

Así fue como empezó el partido. Tras un tiempo muerto de los helenos, un triple de Joe Johnson le dio al equipo de Krzyzewski su mayor ventaja – 33-21 con 6:27 para el descanso y EE.UU. parecía a punto de estallar y sentenciar el partido, sin dar opción alguna a su contrincante. Esto no sucedió. Una bandeja de Papaloukas completó un parcial de 9-0 para poner el marcador a 33-30 obligando al Coach K a pedir tiempo muerto para calmar a los suyos.

“El muchacho está triste”

El resto del encuentro constituyó la mejor actuación nunca de un equipo nacional griego. Los jugadores del entrenador Giannakis se marcharon al vestuario con una ventaja de 45-41 manteniendo la ventaja por el resto del camino. Vasilis Spanoulis anotó 22 puntos, Michalis Kakiouzis encestó otros 15, mientras que Sofoklis Schortsanitis anotó 14 puntos en 17 minutos. Diamantidis aportó 12 puntos y cinco asistencias, con Theo Papaloukas demostrando ser el cerebro perfecto para el ataque griego, repartiendo un número de récord de asistencias – ¡12! (se aquí puede ver las estadísticas completas del duelo).

Grecia fue casi perfecta, anotando en todas sus primeras 13 posesiones de la segunda parte y tomando algo de todos, como por ejemplo Dimos Dikoudis que llegó desde el banquillo para meter tres canastas consecutivas, con los europeos llevándose una ventaja de 13 tantos (71-58) a 4:01 para el final del tercer cuarto. Estados Unidos logró recortar distancias a cuatro puntos (95-91) con 35 segundos en el electrónico, pero los tiros libres de Kakiouzis y Antonis Fotsis remataron el partido.

Fue un duro golpe para el orgullo del baloncesto norteamericano.

“Esos tipos están haciendo daño y probablemente sea mejor tener que volver mañana y jugar en vez de pensar en esto durante dos días,” dijo el director general del equipo de EE.UU., Jerry Colangelo, refiriéndose al hecho de que el partido por la medalla de bronce se jugó el sábado, mientras que la final se jugó el domingo. EEUU venció a Argentina en el próximo partido, consiguió la medalla y estaba de vuelta a casa, sin poder jugar el último partido del torneo.

Fue un gran impacto. “Casi hicieron un partido perfecto”, dijo el alero estadounidense Chris Bosh y Dwyane Wade, constató lo que todo el mundo había visto en la cancha:

“Todo el partido jugaban el mismo sistema”

Esa jugada fue el pick and roll con Papaloukas dando un espectáculo para luego explicar: “Creo que hemos demostrado a todo el mundo que quizás no seamos muy buenos atletas como ellos, pero sabemos cómo jugar al juego. Es difícil para un equipo con tantas estrellas encontrar la química en tan solo un mes. Todos estos jugadores son grandes estrellas, mientras que nosotros llevamos mucho tiempo juntos y sabemos lo que hay que hacer”.

Los estadounidenses aprendieron una lección de aquella derrota para regresar a la cima en 2010. Grecia probablemente tocó techo, poniendo demasiado alto el listón. Los Estados Unidos habían venido preparado para ese torneo con solo una baja sustancial, la de Kobe Bryant, que en el último momento decidió no jugar. Shaquille O’Neal de 34 nunca fue un candidato real, Tim Duncan y Allen Iverson habían dado la espalda a la selección tras el fracaso de 2004, en Atenas, Paul Pierce fue sexto con el equipo de 2002. Los estadounidenses trajeron lo mejor que tenían en todos los niveles, Dwayne Wade ya había ganado el anillo de campeón con los Heat, por lo que la victoria épica de los griegos sobre los EE.UU., la única de cualquier combinado en la última década, sigue siendo un hecho

La canción “El muchacho tiene dolor” demostró ser apropiada en el caso de los EE.UU. y profética para la final de Saitama, pero eso es otra historia …