Por Antonis Stroggylakis/ info@eurohoops.net
En un viaje nostálgico al pasado, en la decimocuarta entrega de Final Four Stories de Stoiximan, Pablo Laso rememoró el mayor logro de la temporada 2017-18 de la Turkish Airlines EuroLeague: la victoria en la Final Four de Belgrado. En medio del rugido del Stark Arena y la batalla táctica contra el Fenerbahçe Doğuş, el veterano estratega compartió el lado humano e íntimo de un campeonato, revelando que su primer instinto tras el pitido final fue buscar un momento de tranquilidad en casa.
«Mi esposa», respondió Laso a Eurohoops cuando le preguntaron por la primera persona con la que habló al salir del estadio. “Teníamos algunos problemas familiares en ese momento y ella no viajó. Así que no creo que sea momento de celebrar. Fui a mi vestuario y luego al del cuerpo técnico del Fenerbahçe. Zeljko no estaba. Los felicité sinceramente. Después, entré a mi vestuario. Estuve solo un rato y luego hablé con mi esposa.”
Si bien las estrellas suelen acaparar los titulares, Laso no tardó en reconocer el mérito de los héroes anónimos de esa noche, en especial de Fabien Causeur y Trey Thompkins. Señaló cómo la imprevisibilidad del juego a menudo forja a sus leyendas. “Uno de los mejores recuerdos de esa Final Four es, probablemente, y así de bueno es el baloncesto“, explicó Laso. “Si me preguntan, probablemente Fabien iba a jugar, tal vez, los minutos menos. Al final, para mí, Fabien fue fundamental en ese equipo campeón y jugó una cantidad increíble de minutos.”
La imagen que Laso conserva grabada en su memoria no es una jugada específica, sino la escena en su banquillo, con las estrellas Luka Doncic, Felipe Reyes y Sergio Llull estallando de alegría. “Esto es lo que hace grande a un equipo. Todas estas estrellas saltando y felices, estando en el banquillo, sabiendo que estábamos viviendo un momento histórico. Sabían lo importantes que eran, pero en ese momento no estaban en la cancha. Estaban animando al equipo. Lo recordaré durante años“, comentó.
Refiriéndose a Doncic, el oriundo de Vitoria-Gasteiz desestimó la idea de que el revuelo en torno al fichaje del joven prodigio por la NBA fuera una distracción. Según Laso, Doncic poseía una madurez casi profética. “Luka es muy maduro, y lo mejor es que cuando la gente habla de él, siempre digo que su mayor virtud, su mejor carácter, su mayor virtud es que sabe lo que hace. Así que, si crees que lo molestas preguntándole sobre la NBA, no lo haces. Él lo sabe”, subrayó.
Además, destacó la dinámica de entrenamiento única que compartió con la futura superestrella de la NBA, señalando que Doncic solía ir un paso por delante de las instrucciones que se gritaban desde la banda. “Yo iba a decirle algo, pero él ya lo sabía. Si le dices: ‘Sí, Luka, eso estuvo mal. Fue un mal pase’, él lo sabe. Creo que por eso estaba tan seguro, probablemente yo más que nadie, de que iba a ser un grande en la NBA. Porque tenía esa capacidad de adaptación”, afirmó.