Por George Adamopoulos / gadamopoulos@eurohoops.net
Tras el pitido final de la temporada 2020-21 de la Turkish Airlines EuroLeague en Colonia, la mayoría de los jugadores se centraron en las luces brillantes, el trofeo y las celebraciones en el vestuario. Pero para el alero del Anadolu Efes, Krunoslav Simon, al sabor de la victoria en la final de la Final Four le faltaba un ingrediente muy específico. El exjugador de 40 años recordó esta divertida anécdota durante la 12.ª edición de Final Four Stories de Stoiximan.
A pesar de jugar para un club sinónimo de la famosa cervecera turca, Simon se encontró sin cerveza en el preciso momento del triunfo. «Sí, fue extraño que un equipo llamado Anadolu Efes, un equipo cervecero, no tuviera ni una sola cerveza en el vestuario», declaró a Eurohoops.
Simon, un autoproclamado «gran aficionado a la cerveza», se había imaginado ese primer sorbo como campeón de la EuroLeague, solo para descubrir que el pabellón estaba sin cerveza y las tiendas cercanas cerradas. Impulsado por la sed y la negativa a esperar los protocolos posteriores al partido, el extremo croata tomó una decisión inusual. «No quería esperar a que mis compañeros se ducharan, así que fui andando al hotel», recordó.
Cargando con su trofeo personal, emprendió la marcha a pie, subestimando la distancia. Mientras sus compañeros se duchaban, se hacían fotos, se relajaban y celebraban, Simon caminaba por Colonia. «Pensé que estaba mucho más cerca, pero al final tardé media hora. Llegaron al mismo tiempo que yo».
Aquel camino de vuelta al hotel fue un momento de reflexión para un jugador que, apenas unos días antes, temía haber perdido todo. En la semifinal contra el CSKA, el Efes estuvo a punto de derrumbarse tras desperdiciar una ventaja de 21 puntos. Cuando Will Clyburn se elevó para lanzar el último tiro, Simon sintió un repentino temor.
“Estaba en la cancha, pensando en cómo habíamos ganado al Real Madrid con un triple en el último segundo. Cuando lanzó ese tiro, pensé: ‘Dios mío, esto va a cambiar’. Cómo habíamos ganado, y ahora estábamos eliminados”, recordó.
Admitió que el equipo se había desconectado mentalmente demasiado pronto. “Ya dábamos por hecho que el trabajo estaba hecho”, mencionó Simon.
La suerte estuvo de su lado, el tiro falló y el Efes avanzó para enfrentarse al FC Barcelona. Antes de la final, el entrenador Ergin Ataman, que estaba a punto de convertirse en el primer entrenador turco en ganar el título, les transmitió un mensaje que simplificó la complejidad táctica del momento.
Simon recordó el discurso como “muy, muy simple”. En el vestuario, Ataman les dijo: “Chicos, estamos donde queríamos estar. Somos un equipo mucho mejor que el Barcelona. Individualmente, son mucho mejores jugadores que los del Barcelona. Así que salgan a la cancha y demuéstrenlo”.
La simplicidad resultó profética. El equipo de Estambul derrotó al Barcelona, asegurando su lugar en la historia y dando inicio a una aventura que, al menos para Simon, comenzó con una larga caminata en busca de una cerveza fría.