Lo mejor y lo peor de la Copa del Rey 2026

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Alex Molina Perello

23/Feb/26 16:48

Eurohoops.net

Como siempre, el torneo más especial del baloncesto mundial ha sido un éxito a todos los niveles… con algunos aspectos a mejorar

Por Alex Molina / info@eurohoops.net

Valencia – Llegar por primera vez a un pabellón tan impresionante como el Roig Arena le ponía el listón muy alto a la Copa del Rey, pero la edición 2026 no ha defraudado y se ha cerrado con muy buena nota.

Muchos años después, el torneo que reúne a los ocho mejores equipos de la primera vuelta de la Liga Endesa volvió a la capital valenciana, una cita que tal y como dijo Paolo Galbiati en su despedida de la sala de prensa tras coronarse campeón tiene ” una atmósfera es increíble” y que fue la gran fiesta del baloncesto nacional.

Lo mejor

Hacía 23 años que la Copa del Rey no se disputaba en Valencia y el retorno a la Terreta no podría haber sido más inolvidable. A no ser que seas fan del Kosner Baskonia, tu vuelta a casa desde Valencia habrá sido como un derrotado/perdedor, ¿pero hay alguna duda de que nos acordaremos de esto toda la vida? Es imposible olvidarse de lo que pasó en ese final de partido entre Valencia Basket y Real Madrid, como también quedará para siempre en la memoria la histórica exhibición de Omoruyi, Luwawu-Cabarrot y Forrest en la gran final ante el Real Madrid. Contento o triste, todo el mundo se va de Valencia con un recuerdo para siempre (que ya lo dijo el gran Paolo Galbiati que es por lo que hacemos estas cosas) y seguro que prácticamente en shock al ver semejante obra faraónica.

Cuesta mucho imaginarse un mejor pabellón en el que disputarse un torneo de baloncesto que el Roig Arena. Si las cosas se hacen bien, con dinero pero sobre todo con una idea clara y la voluntad de crecer hasta saltar al próximo nivel, suceden cosas como las que hay en estos momentos en Valencia. En cuestión de metros se encuentran uno de los mejores pabellones del mundo, un centro de formación de alto nivel como l’Alqueria del Basquet y la Fonteta, que ha pasado a un segundo plano pero sigue estando capacitada para albergar la Minicopa, todo ello perfectamente conectado y con todas las facilidades para llegar hasta ahí. No estoy seguro de que los valencianos y valencianistas sean conscientes de lo que tienen en estos momentos en la ciudad y lo afortunados que son de poder contar en su ciudad de un proyecto, masculino y femenino, de este calibre.

Como no podía ser de otra forma, todo el baloncesto nacional se ha beneficiado de esta maravilla al servicio del baloncesto (al fin y al cabo, la han disfrutado todos los amantes de este deporte que se han desplazado hasta Valencia) y es muy probable que obligue a los otros equipos a seguir su estela anaranjada. Puede que no sea necesario que construyan pabellones de este nivel como aseguró Juan Roig para hacerle la competencia a la NBA, pero lo que es seguro es que tener semejante transatlántico tan cerca obligará a los otros clubes a subir su estándar. Si tal y como dijo Scariolo, es bueno para el baloncesto español que el Kosner Baskonia vuelva a ser el que era, es incluso mejor para el baloncesto español que el Roig Arena y todo lo que le rodea esté aquí.

Lo peor

¿Fue la Copa del Rey de Valencia o la Copa del Rey del Roig Arena? Si algo tiene de malo congregar todo el baloncesto valenciano en un rincón de la ciudad es que el evento queda totalmente concentrado… y de espaldas a ella. Está ya prácticamente dado por sentado que la mejor Copa del Rey de los últimos años fue la de Granada 2022, una cita en la que los aficionados tenían muchas ganas de fiesta tras la pandemia y en la que lograron fusionarse por completo con la capital andaluza. Fueras donde fueras, encontrabas guiños sobre la Copa del Rey: desde nombres de calles adaptados a la ocasión hasta eventos en los rincones más insospechados. Esa absoluta mimetización con la ciudad anfitriona se fue perdiendo cada vez más con el paso de las ediciones, pero lo de Valencia 2026 fue un aislamiento casi total. El domingo 22 de febrero se celebraba la gran final y el inicio de las Fallas, con la mascletà y la crida. ¿Cómo es posible que no hubiera ni una referencia a la fiesta por antonomasia de la ciudad? ¿Cómo es posible que tan poca gente supiera de esto? Servidor estuvo presente en el festival pirotécnico con el que arrancan estas fiestas y prácticamente no había ni una camiseta de basket entre los miles de presentes en el ayuntamiento. La gente de Valencia no sabía que había una Copa del Rey, los fans del baloncesto no sabían qué pasaba en Valencia. 

Otro tema muy a mejorar fue el de la fan zone y todo lo que tiene que ver con ella. Las activaciones fueron discretas, los conciertos no ponían mucho ambiente, los stands de los equipos bastante mejorables y el ambiente festivo no fue el mejor. El encuentro de las aficiones fue un éxito (como siempre), sí, pero la sensación generalizada era de que a diferencia de lo que pasó dentro del pabellón, lo de fuera era muy mejorable todo. 

Foto: ACB

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